sábado, 7 de febrero de 2015

Leer esta entrada en el blog puede salvar tu vida y la de tu familia

CAMPAÑA DE DIVULGACIÓN CONTRA LA MENINGITIS

www.contralameningitis.org

¿Qué son estas enfermedades?
La meningitis es la inflamación de las meninges, que son las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La sepsis el envenenamiento de la sangre causado por las mismas bacterias que pueden producir meningitis. La meningitis puede ser causada por diferentes gérmenes, principalmente bacterias y virus. La meningitis vírica es dolorosa, pero no es peligrosa usualmente. La meningitis y la sepsis bacteriana son muy peligrosas y pueden progresar muy rápidamente.
La meningitis y la sepsis bacterianas afectan principalmente a niños y a jóvenes. Sus síntomas se confunden a menudo con dolencias leves, como la gripe o el catarro. Son enfermedades graves, especialmente la sepsis, porque en apenas unas horas pueden provocar la muerte del paciente o bien secuelas terribles, tales como amputaciones de miembros, daños cerebrales y en otros órganos importantes.
Por suerte, la mayoría de los casos se solucionan favorablemente cuando estas enfermedades se diagnostican pronto. De ahí la importancia de conocer y reconocer  sus síntomas a tiempo.
Las petequias son uno de los síntomas mas graves de la sepsis meningocócica. Son pequeñas manchas de color rojo, que normalmente aparecen primero en el torso, y en poco tiempo se extienden por el resto del cuerpo. Son provocadas por hemorragias subcutáneas, y son un síntoma claro de que el afectado se encuentra muy grave y necesita ayuda médica urgente.
Para diferenciar las petequias de otro tipo de manchas en la piel, basta con presionar la piel afectada con un vaso de cristal. Si las manchas no desaparecen, es muy probable que se trate de petequias peligrosas,  y es imprescindible acudir  urgentemente al hospital.

Más información:


miércoles, 14 de enero de 2015

QUE LAS BOQUERAS NO TE CORTEN LA SONRISA


Las boqueras o queilitis comisural, son unos cortes que aparecen en las comisuras de los labios por el frío y la humedad. La lesión es una fisura dolorosa en una o en ambas comisuras bucales con mucha sensibilidad, dolor al sonreír  y que puede llegar a sangrar. Sin darnos cuenta, para aliviar el  dolor pasamos la lengua, con lo que añadimos más humedad en forma de saliva. En este corte húmedo se pueden desarrollar hongos y a la larga puede crecer alguna bacteria acompañando a los hongos.

Las boqueras se producen por factores predisponentes locales como el frío y el viento, morderse o mojarse los labios y ciertas sustancias contenidas en las barras de labios.
También pueden deberse a diabetes, anemia, malnutrición o déficit de vitamina B.
La ausencia permanente de piezas dentales, dentaduras postizas mal ajustadas y desgastadas, y desviaciones de la comisura labial pueden provocar también boqueras.



Cómo prevenir la aparición de boqueras

- Protege los labios del sol, el frío y el viento mediante barras labiales hidratantes y protectoras. Evita las barras de labios y los protectores labiales que contengan alcanfor, estaremos encantados de recomendarte el más adecuado.
- No quites los trozos agrietados de la mucosa de los labios para que no sangren.
- Toma mucha agua con frecuencia y así evitaras la deshidratación.
- No fumes ni mastiques chicle.
- Respira sólo por la nariz y no por la boca.
- Evita las comidas picantes.
- Sigue una dieta equilibrada que contenga todas las vitaminas necesarias para la correcta hidratación y protección de la piel. En caso de necesitar un complemento vitamínico acude a nosotros y te recomendaremos el más apropiado.

Cómo tratar las boqueras
  • Aplica una pomada que contenga algunos de los siguientes componentes: Aloe Vera, Vitamina  E, vaselina, sucralfato o sulfato de cobre y zinc, para regenerar la piel.
  • Si la boquera no desaparece con las anteriores medidas y se sospecha de la existencia de una infección por hongos o una infección bacteriana, acude al médico o pásate por la farmacia para que podamos recomendarte alguna crema.

Con estas medidas preventivas y de tratamiento podrás conseguir volver a tener tu sonrisa habitual sin molestias.

En cualquier caso en la farmacia estaremos encantados de atenderte ante cualquier duda que te pueda surgir.

 Y sigue sonriendo!



lunes, 5 de enero de 2015

¡Que el frío no se te note en la cara!



Cuidados de la piel en invierno

Estos días el frío nos ha cogido un poco por sorpresa, y algunas/os habréis notado sus efectos sobre la piel. El frío afecta a nuestra piel de dos formas:

1. Hace que la circulación se ralentice para reducir la pérdida de calor.

2. Debilita el film hidrolipídico protector: sin esta armadura, la piel se reseca y se vuelve más sensible. Por eso, se enrojece y en ocasiones nos arde. Sin el cuidado facial adecuado, el problema puede empeorar y hacer que la piel se agriete.
 Por eso la piel está más seca y su superficie menos suave y lisa debido a las células muertas y las escamas que acumula. La piel refleja menos luz y parece estar más apagada
Los efectos del intenso frío se dejan notar sobre la piel, así como los cambios bruscos de temperatura al cambiar de ambiente. La piel se vuelve débil y sensible.


Por eso, es importante usar:
  •  Un limpiador sin aclarado, como el agua micelar; que evite la agresión del agua sobre nuestro rostro. Sin embargo, si tu piel necesita el aclarado para sentirse completamente limpia, puedes usar Agua Termal, que es calmante, fortificante y regenerante gracias a su contenido en minerales beneficiosos.



  • Usa una crema hidratante para tu tipo de piel y tu edad mañana y noche. Si hay grandes cambios de temperatura podría ser que necesites cambiar de humectante. Algunas llevan ya incluido el fotoprotector, pero si no lo llevan es lo que hay que ponerse a continuación. O bien un maquillaje con fotoprotección. 




  • La piel de los labios es muy delicada y con el frío se reseca, se agrieta y puede sangrar.Para evitarlo, aplicar bálsamos y protectores hidratantes. Si los sientes resecos evita humedecerlos con saliva, pues esto produce una irritación 
  • También es importante usar exfoliantes y mascarillas que se aplican una o dos veces por semana en función de las necesidades de la piel. En los dias que apliquemos la exfoliante y la mascarrilla el primer paso sigue siendo la limpieza. Posteriormente se aplica una crema exfoliante para después poner la mascarilla, siempre según las necesidades (hidratante, nutritiva, reparadora...).
       

 Y con estos consejos esperamos que estos días de frío no se reflejen en tu piel, y que la mantengas sana, luminosa e hidratada. Ven a vernos ante cualquier duda o problema, estaremos encantados de ayudarte. 

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mantén la diabetes a raya!


¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica en la que tu cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza con eficacia. Y la insulina la necesitamos para que la glucosa de los alimentos pase a las células del organismo y se convierta en energía para que funcionen los músculos y los tejidos.

Existen varios tipos de diabetes. En la diabetes tipo I tu cuerpo no produce la insulina que necesita y tienes que aportársela mediante inyecciones diarias. En la de tipo II, más común, la insulina producida por tu cuerpo no es suficiente o no hace el efecto necesario en el organismo. En estos casos, para controlar el azúcar en sangre, suele ser suficiente una dieta sana y el aumento de la actividad física. Sólo si la diabetes de tipo II está más avanzada se necesitan necesitan dosis diarias de insulina.

En todos los casos, el objetivo es mantener unos niveles de azúcar en sangre normales, lo que te asegurará una vida normal evitando las complicaciones de salud derivadas de la diabetes.

¿Podría tener diabetes?

La diabetes se diagnostica midiendo los niveles de azúcar en sangre. Si crees que tienes varios de los síntomas de la figura, acércate a la farmacia y consúltanos o acude a tu médico.


  • La diabetes no siempre es hereditaria, pero existen antecedentes familiares, además de factores como la edad o el sobrepeso, que influyen en su aparición.
  • Es una enfermedad que exige un poco de disciplina. Sin embargo, con autocontrol, unas pautas dietéticas y de ejercicio adecuadas, además de la supervisión del médico y del farmacéutico, es posible llevar una vida normal.
  • No se trata de comer menos, sino de comer mejor:
  1. La dieta de un diabético tendrá que ser saludable, es decir, variada y equilibrada, así como baja en grasas, sal y alcohol. Los alimentos ricos en azúcar, así como los fabricados a base de cereales refinados (como bollería, pan blanco o pastas), incrementan la glucosa en sangre de forma muy rápida. Es preferible consumir cereales integrales, frutas y verduras, ya que incrementan la glucosa en sangre de forma más lenta. Es decir, se aconseja la ingesta de alimentos con carbohidratos complejos y disminuir los alimentos ricos en carbohidratos simples, para reducir los “picos” de glucosa en sangre después de las comidas.
  2. Haz cinco comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena (si te administras insulina tendrás que tomar algo antes de acostarte).
  3. Puedes comer lo mismo que tu familia, aunque deberás ingerir en menor cantidad determinados alimentos (pasta, arroz, patatas, legumbres). Para no quedarte con hambre, esos días puedes tomar de primero una ensalada.
  4. Planifica la comida de la semana para no caer en la monotonía y cumplir con las pautas recomendadas. 
  5. Si te resulta complicado todo esto disponemos en la farmacia de un servicio elaboración de dietas personalizadas gratuíto. Pide cita y nuestra nutricionista te ayudará a seguir estas pautas.
  • Practica ejercicio físico todos los días (por ejemplo, caminar durante una hora). Si no puedes, porque te cansas o te duelen las piernas, hazlo gradualmente; cada día un poco más, aunque tengas que descansar o sentarte un rato.
  • Se consciente de que un buen control de la diabetes no implica sólo cuidar el azúcar en sangre. La prevención de las complicaciones asociadas a la diabetes requerirá la vigilancia y el control de distintos “signos de alerta”. Por ello, sigue las pautas de autocontrol y de tratamiento recomendadas y, en caso de observar algún síntoma que te preocupe, acude a tu médico o pregúntanos.
  • Los pies constituyen una de las partes del cuerpo que más problemas pueden originarte. Muchas veces se pierde sensibilidad en ellos, de manera que puede que no te percates de pinchazos, roces, cortes u otras alteraciones. Por lo tanto, deberás cuidarte con especial esmero para evitar la aparición de erosiones, infecciones y en último término gangrena. Revisa tus pies todos los días y consúltanos cualquier problema o duda.
  • Tan malo es tener el aúcar alto en sangre como tenerlo bajo (hipoglucemia). Los síntomas de niveles de azúcar bajos en sangre son muy diversos; no se presentan de igual forma en todos los diabéticos ni en cada episodio. Es importante que cada diabético sea capaz de identificar cuándo se inicia una bajada de azúcar en sangre para actuar con rapidez y autonomía. Los síntomas pueden ser, en las hipoglucemias leves o moderadas: sudoración, cosquilleos, temblor, nerviosismo, ansiedad, palpitaciones, hambre o calor. En las hipoglucemias graves: confusión, alteraciones del habla y del comportamiento, convulsiones, somnolencia o coma.

    Y como siempre consúltanos si tienes alguna duda!





miércoles, 12 de noviembre de 2014

Apaga la acidez de tu estómago


La acidez gástrica se manifiesta por la sensación de ardor, calor o quemazón, a veces dolorosa, localizada en la zona abdominal. Algunas veces puede ir acompañada de regurgitación hacia la boca con sabor ácido o amargo. Si no se trata correctamente puede llegar a producir inflamación del esófago e incluso úlceras esofágica.

Se produce por diversas causas. Algunas de ellas requieren un tratamiento recomendado por el médico como son problemas de cierre del esfínter esofágico inferior, una mayor sensibilidad de los nervios de la mucosa esofágica, y diversas patologías digestivas, como hernia de hiato, gastritis, úlceras, presencia de la bacteria Helicobacter pylori, origen viral, etc.

Otros factores son externos y sobre éstos podemos actuar, reduciéndolos o evitándolos.


RECOMENDACIONES
·         Evitar las comidas con elevado contenido en grasas.
·         Evitar las comidas muy condimentadas (pimienta, mostaza, vinagre, etc.)
·         Evitar las carnes rojas, embutidos, la bollería industrial, leche y lácteos no desnatados.
·         Evitar las comidas copiosas, es mejor comer más veces y  menos cantidad.
·         Comer despacio, sentado, con tiempo y masticar bien.
·         Respetar el horario de las comidas y evitar el ayuno.
·         Evitar consumir alimentos y bebidas muy calientes o muy fríos.
·         Evitar echarse después de comer, se recomienda cenar dos o tres horas antes de ir a la cama.
·         Evitar ropas ajustadas y cinturones apretados.
·         Evitar la obesidad y el sobrepeso.
·         Restringir las bebidas carbónicas.
·         Reducir el café, el té, el chocolate, las bebidas con cafeína, menta.
·         Evitar el alcohol y el tabaco.
·         Restringir las frutas ácidas así como sus zumos.
·         Evitar del tomate frito y preparados con tomate como el ketchup.
·         Aumentar el consumo diario de verdura, patata y frutas no ácidas.

Hay algunos medicamentos y fármacos que acentúan la acidez gástrica como son algunos antiinflamatorios, salicilatos, corticoides, anticonceptivos orales, suplementos de hierro, etc. Consulta a tu médico ante la presencia de sangre en las heces, dolor muy intenso, pérdida de peso, vómitos o diarrea persistente.

Y como siempre acércate a la farmacia y te ayudaremos con cualquier duda, o nuestra nutricionista te asesorará gratuitamente. Pide cita.

lunes, 27 de octubre de 2014

Que tu alimentación... ¡no te suba la tensión!



Hoy te vamos a dar unas recomendaciones para cuidar tu tensión arterial mediante la alimentación

La presión arterial llamada normalmente tensión es la fuerza ejercida por la sangre circulante sobre las paredes de las arterias. Se considera hipertensión siempre que la presión sistólica sea mayor de 140,0 mm de mercurio y /o la presión diastólica mayor de 90,0 mm de mercurio.

Si tienes problemas de hipertensión controla el consumo de sal, la cantidad máxima de sal debería estar entre 5 y 6 gramos diarios. Procura evitar los alimentos ricos en sodio como el jamón serrano, embutidos, queso camembert, bacón, queso cheddar y espinacas.
Dentro de los vegetales, los que poseen efecto diurético están más indicados en la hipertensión, como es el caso del apio, berenjena, melón, sandía, puerro, espárrago, granada y pera. Otros alimentos que nos ayudan a combatir la hipertensión son arroz, guayaba, manzana y el grupo de coles: col de Bruselas, col común, brécol, lombarda, coliflor, col rizada, etc. Son ricas en potasio, calcio y magnesio, pobres en sodio, y favorecen la eliminación de líquidos.

RECOMENDACIONES PARA REDUCIR EL CONSUMO DE SAL

  • Evita la sal educando poco a poco el sentido del gusto.
  • No coloques el salero en la mesa, evitarás tentaciones.
  • Compra alimentos procesados sin sal: pan sin sal, mantequilla sin sal, frutos secos sin sal...
  • Evita las conservas y alimentos industriales con aditivos añadidos ricos en sales de sodio, como alginato sódico, benzoato sódico, glutamato monosódico y otros. Las bolsas de patatas, maíz y otros snacks son muy ricas en sodio (ver etiquetado).
  • Usa sustitutivos de la sal como sales dietéticas con cloruro y yoduro potásico (que tienen menor proporción de sodio). Cuidado si padeces diabetes o insuficiencia renal, pues el exceso de potasio puede ser perjudicial. También puedes utilizar sales de hierbas con la mitad de sodio.
  • Usa otros condimentos: limón, hierbas aromáticas, ajo y cebolla. Tanto la pimienta como otras especias picantes están contraindicadas

OTRAS RECOMENDACIONES

  • Reduce el consumo de alcohol, pues actúa como hipertensor.
  • Reduce el exceso de peso manteniéndote dentro del índice de masa corporal (IMC). Nuestra nutricionista te puede ayudar.
  • Evita fumar ya que la nicotina contrae las arterias por efecto vasoconstrictor.
  • Consume alimentos diuréticos para eliminar agua y líquidos del organismo, como la berenjena, sandía, alcachofa, apio, coles, espárragos, manzana, melocotón, melón, níspero, pera y uva.
  • Realiza una comida al día a base de fruta fresca.
  • Aumenta el consumo de verduras, legumbres y ensaladas ricas en fibra.
  • Evita las bebidas estimulantes como el café, te, etc. y los alimentos en salmuera como las aceitunas, pepinillos, berenjenas de Almagro y encurtidos en general.
  • Sigue estrictamente la posología del medicamento o medicamentos prescritos por el médico para la hipertensión.
  • Y no te olvides de realizar alguna actividad física diaria según tus condiciones físicas. Además de tu corazón, tu cuerpo te lo agradecerá.


Con estas sencillas recomendaciones, y la ayuda de tu médico, esperamos que mantengas a raya tu presión arterial. No dudes en visitarnos para pedirnos consejo ante cualquier duda, o pide cita con nuestra nutricionista para un control personalizado de tu dieta.